La llegada de las balizas V16 conectadas ha traído muchas dudas, sobre todo a la hora de elegir un dispositivo realmente válido según la normativa de la DGT. No todas las balizas del mercado cumplen los requisitos oficiales, y usar una no homologada puede dejar al conductor sin cobertura legal. Estas son las claves para distinguirlas.
1. Busca el código de homologación oficial
Una baliza V16 homologada debe mostrar un código alfanumérico del laboratorio que la ha certificado. Suele empezar por LCOE o IDIADA, seguido de números.
Ejemplo: LCOE XXXXXX.
Si no aparece este código grabado en el propio dispositivo (no solo en la caja), no es un producto homologado.
2. Debe estar conectada a la plataforma DGT 3.0
Desde 2026, solo serán válidas las balizas conectadas. Una baliza homologada debe incluir conectividad integrada que envíe su posición a la DGT de forma automática.
Si el proveedor no especifica conexión con la plataforma DGT 3.0, no está homologada para el uso futuro obligatorio.
3. Autonomía mínima y funcionamiento automático
La normativa exige que la luz:
- Sea visible a 1 km.
- Ofrezca 360 grados de cobertura.
- Tenga autonomía suficiente incluso tras años almacenada.
Las marcas homologadas especifican estas características claramente. Las no homologadas suelen omitirlas o dar datos imprecisos.
4. Rotulación y manual en español
Las balizas oficiales deben incluir instrucciones y etiquetado conforme a la normativa española. Los dispositivos importados sin adaptación suelen fallar en este punto.
5. Comprobación en la lista pública de la DGT
La DGT mantiene un listado con modelos homologados. Si no aparece ahí, no sirve, aunque el vendedor lo afirme.
